sábado, 16 de diciembre de 2006

Trinidad

Caen mirìadas silencios
pocos han visto desnudarse a la soledad,
ver carne viva, mermados en sangre espermódica,
en cantos pulsativos del corazón de mentis
lágrimas labradas en llantos de niños morbosos
en cánticos sacrílegos de odio.

Errabundo el cielo, el viento tiene como oficio
al silencio, algo aprehendido y ubicuo
sentenciando a las nubes a la soledad
cegando al sol y ocultando el flamear de sus cabellos.

Birlando susurros en la sepultura
en los bosques de árboles torcidos
alguna hoja a llorado mórbido
en el orfeón de tumbas de un sabio silencio,
epitafios, miradas filosóficas al mar,
que se pierden en las pausas del aire, en las
patas de un ave, con un canto visceral en su ala
vuelve el viento, el silencio, la soledad eterna
y morbosa.

Por :Axtedmio Mau Guill(1988). Mail: alejandrogmg@hotmail.com